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PROCEDIMIENTOS MANEJO INTERVENCIONAL DEL DOLOR

PROCEDIMIENTOS MANEJO INTERVENCIONAL DEL DOLOR

Publicado el 4 noviembre, 2016 - 2:34 pm

DOLOR CRÓNICO Y DOLOR NEUROPÁTICO

 

El dolor crónico, definido como aquel dolor que persiste o recidiva durante más de seis meses, afecta a uno de cada cinco adultos en Europa, y según la Sociedad Española del Dolor, al 11% de la población española. Está causado por diversas lesiones y enfermedades, y puede afectar a todo el cuerpo pero generalmente afecta a la región lumbar y a las extremidades inferiores.

 

El dolor crónico no tratado o mal tratado puede causar incapacidad, desempleo, problemas familiares, baja autoestima, depresión, ansiedad, reclusión y suicidio. Aparte de las consecuencias personales, el dolor crónico supone una carga importante para las familias, las comunidades y la sociedad en general. Además causa aproximadamente 300 millones de días de baja laboral en Europa cada año.

 

Según la fisiopatología el dolor crónico se puede clasificar en  nociceptivo y neuropático. En el Dolor Nociceptivo el funcionamiento del sistema nervioso es normal y éste tipo de dolor es una respuesta fisiológica a una agresión  o lesión.

 

El Grupo de Interés Especial sobre Dolor Neuropático  de la IASP, propuso a finales del 2007 una nueva definición de Dolor Neuropático como “el dolor que se origina como consecuencia directa de una lesión o enfermedad que afecta al sistema somatosensorial” El dolor neuropático afecta de diferentes formas las fibras nerviosas, pudiendo  o no culminar en una cirugía de la columna de otra parte del cuerpo.

El dolor neuropático se estima que afecta a 17 millones de personas en Europa y a menudo resulta difícil de tratar sólo con medicamentos. De hecho, las evidencias que se poseen actualmente en el tratamiento del dolor neuropático destacan que sólo la mitad de todos los pacientes con este tipo de dolor  responde favorablemente a la medicación.

 

El tratamiento intervencional o intervencionista del dolor, incluido la neuroestimulación, representa una opción de tratamiento para aquellos pacientes con dolor neuropático crónico resistente al tratamiento farmacológico (medicinas).

El manejo intervencionista del dolor “es la disciplina de la medicina dedicada al diagnóstico y tratamiento del dolor y desordenes relacionados”. La Medicina intervencionista del dolor trabaja para proporcionar una gama completa de tratamientos y servicios para los pacientes que sufren de dolor crónico y/o agudo, con el propósito de  ayudar a los pacientes a volver a sus actividades diarias rápidamente y sin necesitar altas y prolongadas dosis de medicamentos o cirugía compleja.

 

TIPOS DE DOLOR TRATADOS CON MANEJO INTERVENCIONISTA

 

  1. Ciática.

Este dolor usualmente es profundo, continuo o mantenido y se reproduce ante movimientos concretos. Puede sentirse en el área de la pierna que controla un nervio determinado y puede ir acompañado de adormecimiento y hormigueos además de debilidad muscular. El dolor radicular es siempre secundario a una compresión, inflamación o lesión a lo largo del recorrido de un nervio.

 

  1. Dolor lumbar de tipo axial.

El dolor axial se deriva de la mecánica corporal en vez de otra causa, como una enfermedad o degeneración. Este tipo de dolor suele empeorar con actividad y mejora con el descanso. El dolor axial puede ir de leve a severo; quizá se perciba un dolor sordo constante o disparos de dolor impredecibles.

El dolor puede exacerbarse por problemas en las facetas articulares o daño en los músculos, ligamentos o tendones cercanos. El tratamiento consiste en bloquear el dolor por medio de la administración percutánea (a través de la piel) de medicamentos en el lugar donde se produce, el cual disminuye la inflamación y al bloquear el nervio o la faceta, mejora el dolor.

 

  1. Dolor cervical de tipo axial.

Este procedimiento es similar al anterior, con la diferencia que se realiza para aliviar el dolor de la región del cuello.

 

  1. Dolor dorsal de tipo axial.

Este procedimiento es similar al anterior, con la diferencia que se realiza para aliviar el dolor de la región del tórax.

 

  1. Dolor lumbar.

Predominantemente producido por compresión de la raíz nerviosa o de tipo mixto que no responde adecuadamente a farmacoterapia (medicamentos). El bloqueo epidural constituye en la actualidad una de las técnicas más efectivas para el tratamiento del dolor crónico. Las numerosas ventajas que ofrece la aplicación de un bloqueo epidural han sido ampliamente demostradas a nivel mundial. El procedimiento se realiza guiado por imágenes que permiten la localización precisa del punto a tratar.

 

  1. Dolor Cervical.

Igual que el anterior pero en las vértebras cervicales.

 

  1. Dolor en el cóccix y espalda baja.

Se realiza con anestesia local y  como en casi todos los tratamientos, es de forma ambulatoria. En este caso, la medicación se deposita en la zona de irritación de la raíz nerviosa, y con la ayuda de rayos x, se localiza la zona a tratar. El alivio en estos casos suele ser inmediato y puede ser necesario repetirlo al cabo de un tiempo, si vuelve el dolor.

 

  1. Dolor de la articulación sacro ilíaca.

Es una molestia en la espalda inferior en el área donde la base de la espina dorsal se encuentra con la pelvis. Este dolor es simplemente un síntoma que puede provenir de una enfermedad o padecimiento.

La articulación sacroilíaca tiene muchas terminaciones nerviosas, las cuales envían al cerebro las señales de dolor. El dolor en ésta región puede ser causado por muchos factores. El procedimiento puede usarse para diagnóstico y tratamiento.

 

  1. Dolor de musculo psoas o cuadrado lumbar.

Dolor axial lumbar provocado por los movimientos específicos de estos músculos sin compromiso neurológico.

Entre los factores predisponentes del dolor se encuentran factores traumáticos, posturales, alteraciones anatómicas (acortamientos de miembros inferiores, escoliosis), factores psicológicos (stress, depresión o alteraciones del sueño), factores físicos (enfriamiento, agotamiento, collarín cervical), deficiencias nutricionales, obesidad, enfermedades endocrinas (hipotiroidismo, menopausia), etc.

 

  1. Dolores musculares crónicos.

Dolores musculares crónicos como espasmos de Los músculos cervicales o lumbares, que no ceden con medicamentos.

 

  1. Dolor por Cancer y de diferentes orígenes, que no puede ser controlado con dosis orales de opiodes (morfina), y espasticidad severa.

Se realiza una prueba terapéutica para determinar la necesidad de la inserción de una bomba intratecal para el dolor. Se puede usar para controlar el dolor crónico o de la espasticidad (rigidez). La prueba se realiza al inyectar medicamentos para el dolor o relajantes musculares para espasticidad dentro del área alrededor de su columna. Si el dolor o la rigidez ceden es prueba fehaciente de la necesidad de una bomba intratecal que envía medicamentos a la médula espinal para aliviar el dolor.

 

  1. Dolor derivadas de las raíces nerviosas que van del tronco a las piernas, dolor posterior a operaciones, dolor de cabeza intratable, angina de pecho intratable.

La terapia de neuroestimulación reduce el dolor y mejora la calidad de vida sin causar náuseas, vómitos, mareo ni sedación, efectos secundarios comunes de los analgésicos recetados habitualmente. Según los estudios clínicos realizados, la neuroestimulación proporciona un alivio del dolor a largo plazo del 50 por ciento o más, lo que representa un éxito clínico significativo en pacientes que no responden al tratamiento farmacológico.

El propósito de la prueba es determinar la respuesta del paciente a la terapia, además de determinar si reduce el dolor, si cumple sus objetivos de mejora de calidad de vida y si este es el mejor tratamiento para los síntomas de dolor. Si la prueba reduce el dolor deberá de colocarse un neuroestimulador permanente.